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El autocuidado en tiempos de ansiedad (hoy: coronavirus)

El autocuidado en tiempos de ansiedad (hoy: coronavirus)

  • marzo 16, 2020

¿Has notado que cuando aumenta la ansiedad y el estrés en tu vida empiezas a hacer todas las cosas que no querías? y generalmente son acciones que van en contra de tu salud. La historia es así: cuando aumenta la ansiedad y el estrés, el área del cerebro que es la responsable de nuestro control de la conducta reduce su actividad. Esto es parte de la reacción al estrés que tenemos los humanos y que en un momento de nuestra historia nos salvó la vida, cuando teníamos que pelear o huir de los peligros y  no nos convenía estar razonando sobre qué acciones tomar, necesitábamos una respuesta rápida e instintiva para salvarnos la vida. Aunque esto ya no es funcional en la cultura que vivimos porque ahora nos estresamos por un correo electrónico, una fecha o una nueva enfermedad, nuestro cerebro sigue funcionando como hace millones de años y ante situaciones estresantes actuamos de forma instintiva y sin razonar. Ejemplos de esto es comer mal y en gran cantidad alimentos que nos “hacen sentir bien”, compremos artículos que no necesitamos, estemos de mal humor, nos olvidemos de hacer tareas importantes…

Lo complejo es que en esos momentos, como el que vivimos ahora ante el coronavirus, es cuando más necesitamos cuidarnos tanto física como mentalmente. Ya sabemos que por la forma como nuestro cerebro reacciona al estrés, el estrés ante el evento nos pone en riesgo natural de descuidar la salud y, antes de empezar a castigarnos por no cuidarnos, el primer paso debe ser atender el estrés (enfocarnos en la salud mental). Estas son seis acciones que pueden ayudarte a reducir el estrés:

  1. Mindfulness (meditación Mindfulness). Además de reducir el estrés, la meditación aumenta las defensas ante enfermedades.
  2. Cultiva tu espiritualidad de acuerdo con tu religión o práctica espiritual
  3. Actividad física. Si  no es posible o recomendado ir a un gimnasio, puedes hacer rutinas en casa usando equipo que ya tenga y guiarte con aplicaciones y guías en línea. El ejercicio físico también mejora tu capacidad para prevenir y defenderte de enfermedades.
  4. Sal al aire libre, procura no mantenerte encerrado todo el tiempo. Aunque sea en un área pequeña, respirar aire fresco y ver la naturaleza tendrá efectos positivos.
  5. Cultiva relaciones positivas, conéctate con personas que amas y con las que puedes platicar en confianza. Puedes hablar por teléfono, escribir correos electrónicos o conectarte de forma virtual (explora Skype, WhatsApp video calls, Zoom, Face Time, etc.)
  6. Dedica tiempo a tus hobbies o actividades que te encantan. Si no estás yendo a trabajar, puede ser un excelente tiempo para aprovechar.

Empieza paso a paso, al reducir el estrés y la ansiedad te será más fácil estar en el momento presente y ver realmente de qué debes preocuparte. Normalmente necesitamos poner atención y actuar solo ante el 10% de lo que pensamos.  

Medita, muévete, reduce el estrés y luego enfócate en cuidarte.

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¿Has notado que cuando aumenta la ansiedad y el estrés en tu vida empiezas a hacer todas las cosas que no querías? y generalmente son acciones que van en contra de tu salud. La historia es así: cuando aumenta la ansiedad y el estrés, el área del cerebro que es la responsable de nuestro control de la conducta reduce su actividad. Esto es parte de la reacción al estrés que tenemos los humanos y que en un momento de nuestra historia nos salvó la vida, cuando teníamos que pelear o huir de los peligros y  no nos convenía estar razonando sobre qué acciones tomar, necesitábamos una respuesta rápida e instintiva para salvarnos la vida. Aunque esto ya no es funcional en la cultura que vivimos porque ahora nos estresamos por un correo electrónico, una fecha o una nueva enfermedad, nuestro cerebro sigue funcionando como hace millones de años y ante situaciones estresantes actuamos de forma instintiva y sin razonar. Ejemplos de esto es comer mal y en gran cantidad alimentos que nos “hacen sentir bien”, compremos artículos que no necesitamos, estemos de mal humor, nos olvidemos de hacer tareas importantes…

Lo complejo es que en esos momentos, como el que vivimos ahora ante el coronavirus, es cuando más necesitamos cuidarnos tanto física como mentalmente. Ya sabemos que por la forma como nuestro cerebro reacciona al estrés, el estrés ante el evento nos pone en riesgo natural de descuidar la salud y, antes de empezar a castigarnos por no cuidarnos, el primer paso debe ser atender el estrés (enfocarnos en la salud mental). Estas son seis acciones que pueden ayudarte a reducir el estrés:

  1. Mindfulness (meditación Mindfulness). Además de reducir el estrés, la meditación aumenta las defensas ante enfermedades.
  2. Cultiva tu espiritualidad de acuerdo con tu religión o práctica espiritual
  3. Actividad física. Si  no es posible o recomendado ir a un gimnasio, puedes hacer rutinas en casa usando equipo que ya tenga y guiarte con aplicaciones y guías en línea. El ejercicio físico también mejora tu capacidad para prevenir y defenderte de enfermedades.
  4. Sal al aire libre, procura no mantenerte encerrado todo el tiempo. Aunque sea en un área pequeña, respirar aire fresco y ver la naturaleza tendrá efectos positivos.
  5. Cultiva relaciones positivas, conéctate con personas que amas y con las que puedes platicar en confianza. Puedes hablar por teléfono, escribir correos electrónicos o conectarte de forma virtual (explora Skype, WhatsApp video calls, Zoom, Face Time, etc.)
  6. Dedica tiempo a tus hobbies o actividades que te encantan. Si no estás yendo a trabajar, puede ser un excelente tiempo para aprovechar.

Empieza paso a paso, al reducir el estrés y la ansiedad te será más fácil estar en el momento presente y ver realmente de qué debes preocuparte. Normalmente necesitamos poner atención y actuar solo ante el 10% de lo que pensamos.  

Medita, muévete, reduce el estrés y luego enfócate en cuidarte.

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